Alex Txikon y Carlos Suárez, miembros de la expedición invernal al Gasherbrum I (8.080 metros), habían recibido las previsiones del temporal huracanado y tomaron las medidas necesarias, como reforzar las tiendas con cuerdas y palos de bambú. Pero eso no ha sido suficiente, la violencia de la tempestad se cebó especialmente en las tiendas personales de Alex Txikon y Carlos Suárez, que quedaron prácticamente destrozadas, con agujeros de más de un metro cuadrado.